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En una polémica reaparición en los medios, la senadora María Rosa Díaz dejó al descubierto la profunda división interna y el efecto que puede producir dentro del Senado, tras no haber visto recompensada la “fidelidad” con que se manejó respecto de la gestión Ríos.
Díaz estuvo en la provincia y, por FM Del Sur, señaló que mantuvo reuniones internas con el sector de Manuel Raimbault de la Legislatura provincial, donde el tema fue la decisión del sector Ríos-Longhi de abrir un nuevo partido que los excluye.
“Cuando hay situaciones arteras de los compañeros, eso es lo que duele. Diferencias políticas hay en todos los partidos, y las internas me parecen hasta saludables porque tienen que ver con el debate de ideas y estrategias”, indicó, admitiendo que en el ARI “siempre hubo grupos más consolidados que tienen que ver con el sector de Longhi y la gobernadora, y grupos más consolidados alrededor de la figura de Manuel Raimbault. Esto no es ninguna novedad y tiene que ver hasta con nuestros orígenes”.
No obstante, observó que “si estamos hablando de un partido democrático, debería haberse llamado a todos los afiliados del partido y debatir ahí cuál iba a ser el futuro rumbo. Los que estuvieran de acuerdo con la mayoría tomarían una decisión y los que no estuvieran de acuerdo, otra”.
Esto no ocurrió y el hecho de que el sector de Ríos se abra por su lado “me molestó”, admitió la senadora, “porque uno en vez de ser un sujeto parte de una construcción se termina convirtiendo en un objeto”.
Afirmó que “nunca hubo un llamado” y que “no he tenido oportunidad de hablar de esto” con la mandataria, a quien vinculó directamente en la maniobra: “Sería subestimar la inteligencia de la gobernadora pensar que ella no ha sido parte de esta decisión. Por lo tanto, esto de que ella permanece impoluta sin tomar partido por ningún sector, eso en política no ocurre, menos con una política de raza como la gobernadora que sí sabe moverse políticamente y sí sabe disputar poder”.
Díaz pasó factura por la actuación que tuvo en la Cámara Alta junto a José Martínez y la retribución que ahora reciben: “Nosotros hemos sido muy fieles en el Senado con el senador Martínez y creo que los legisladores también han sido muy fieles en la provincia. Cuando el gobierno ha estado en situaciones muy críticas, muy duras, nosotros hemos sido los principales contenedores, y aun no coincidiendo en muchas decisiones las hemos bancado a muerte. Eso es digno de respetar más en las épocas donde vivimos donde la gente salta de un lugar a otro sin mayores compromisos ni responsabilidades Todo lo que hemos peleado en Nación ha sido mucho y en las peores épocas de gobierno”, aseveró.
Concedió que una buena parte del apoyo nacional fue gracias a los senadores, con votos decisivos para que prosperaran o no las leyes enviadas por el oficialismo.
“Yo creo que lo que nos favoreció al senador Martínez y a mí fue que el gobierno en algunas cuestiones políticas profundizó medidas y nosotros compartimos esa profundización. Tenemos un reconocimiento desde lo honesto que somos, dicho por altos funcionarios del gobierno nacional, en el sentido de que siempre hemos pedido cosas para la provincia y no para nosotros. En este camino de la honestidad también la involucro a Fabiana y su gobierno, porque más allá de las cuestiones políticas que se dirimieron de esta manera que no he compartido, sigo diciendo que este gobierno ha sido, lejos, el mejor gobierno comparado con los anteriores, lo que no quiere decir que me haya resultado halagador esta manera de dirimir partidos”, insistió.
Fustigó esta decisión porque fue “unilateral” y dijo que “si uno recibe esto de los amigos, qué puede esperar de los enemigos”.
“A veces pienso que es torpeza política y en realidad creo que es mezquindad política”, calificó, barajando que el sector de Ríos “en el fondo se sacó de encima este tema de, llegado el momento, tener que discutir cargos con nosotros. Tengo que ser mala y pensar esto, porque si no, no le encuentro otra explicación. Me parece que no hemos tenido diferencias tan terribles”.
Con respecto al supuesto pedido de intervención que habrían realizado en tres oportunidades referentes del PJ, Díaz dijo que “puede dar fe” de que así fue y también reveló “el constante llamado del gobierno nacional (a la oposición justicialista) para que acompañen algunas políticas”.
“Por ejemplo, es muy difícil gobernar sin un presupuesto y pasaron dos años hasta que la oposición se dignó a votar uno”, citó.
Explicó cómo se fue realizando el intercambio hasta ahora, para conseguir apoyo nacional a la provincia: “Nosotros establecíamos negociaciones y vínculos, decíamos que, si institucionalmente tenemos un vínculo de respeto y ustedes responden a nuestras necesidades y nosotros respondemos a las de ustedes, quisiéramos ser un espejo. Así como nosotros acompañamos el proyecto nacional, queremos el acompañamiento mínimo por lo menos para poner en debate temas en la Legislatura, pero la verdad en esta Legislatura no se han podido poner ni en debate algunos temas, que están cajoneados”, dijo.
Además, deslizó intereses económicos no satisfechos entre los legisladores, como explicación a la falta de acompañamiento: “Hay muchas mañas de los legisladores que no se han desterrado, que nadie dice con todas las palabras y todas las conocemos. Me parece que (el hecho de que) no prospere el trabajo en algunos, tiene que ver con algunos síndromes de abstinencia de algunas cuestiones”, atribuyó.
En otros casos, barajó que “hay una intención deliberada de que nada prospere, de que todo tenga un obstáculo”, y puso como ejemplo el Fideicomiso Austral. “Lo único que tienen que hacer es ratificarlo o no, ni siquiera pueden opinar. Si ellos están en consonancia con el proyecto nacional, esto fue absolutamente trabajado con las altas esferas del gobierno nacional, porque José Martínez no trabajó solo, sino con la anuencia del Jefe de Gabinete y de la Presidenta de la Nación”, sostuvo Díaz.
Agregó que “no ratificar es no permitir que se avance, y no vaya a ser que este gobierno meta un gol y le genere a ellos tener que revisar su manera de manejarse con el poder”.
Por último Díaz marcó sus diferencias –y del sector de Raimbault- con el manejo de hidrocarburos, pero explicó que hasta ahora acompañaron como parte de esa fidelidad comprometida con Ríos: “Los legisladores del ARI votaron para bancar una decisión del Poder Ejecutivo provincial. Por supuesto que nosotros hubiéramos avanzado de otra forma, con RENASE, una sociedad del estado, y de hecho el legislador Raimbault después presentó el proyecto. Ahí hemos tenido diferencias de criterio, lo que no quiere decir que hayamos avalado negociados ni cosas turbias. Seguramente hubiéramos trabajado de otra forma el tema de hidrocarburos, pero nosotros somos Legislativo, no Ejecutivo y esta son decisiones del Poder Ejecutivo”, sentenció.
Fuente: Sur54
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